Respuesta al Artículo: Cuando Tirar es como Cagar, escrita
por Milagros Olivera Noriega, Activista Feminista.
Autor. Rev. Gildo
Tuanama
Pastor Iglesia del
Nazareno
Visto y leído el artículo, nada es
sorprendente Milagros habla de una realidad que impera en nuestra sociedad. Una juventud en éxtasis de
placer, pero que adolece de “cultura de la razón”. Antes se filosofaba: “pienso
luego existo” ahora parafraseando a Descartes sería, “siento luego existo”.
Vivimos en una época hedonista. Una cultura del eros y no del logos.
Milagros insiste: “Las mujeres debemos
conquistar nuestro cuerpo y así poder conquistar nuestros derechos, tan ligados
a lo primero” ¿No hay otra propuesta más que lo físico? Porque no acudir a otras potencialidades femeniles? Hay
otras “armas” a usar: liderazgo,
capacidad de gestión, empatía trascendente, Inteligencia emocional….. No solo
hay que usar el cuerpo para la conquista de los derechos sexuales y
reproductivos de la mujer.
Aunque si analizamos la Biblia hay mujeres
que usaron sus encantos de seducción, para fines políticos y para satisfacer
sus deseos libidinosos, me referiré a algunos casos:
1.
El
caso de Ruth usó sus encantos de
mujer asesorada por su ex suegra, para conseguir esposo, que dista mucho del acto
de “tirar como un acto político” que plantea Milagros. En todo caso ella “tiró”
después. Pero usó sus encantos de mujer hermosa.
2.
Otro
caso se registra en Gén. 38 cuando Tamar,
usa sus encantos de mujer y sus deseos sexuales no satisfechos, para reclamar un derecho que por ley le
pertenecía, casarse con el hijo último
de Judá, usa su cuerpo para conseguir un fin en sí mismo, pero sus deseos le
juegan una mala jugada y no consigue lo que quiere sino que empeora la
situación, al dejarse “tirar” por el suegro. El juego político sexual, tampoco
le dio resultados óptimos para sus pretensiones legales.
3.
La
esposa de Potifar, le salió el tiro por
la culata, aunque sus intenciones más que políticas eran fantasías personales
no satisfechas por un esposo bruto y eunuco. Queda el hecho de que había eunucos casados, como
Potifar (Gn 39,1.7) puesto que las esposas eran vistas como posesión y estatus. La mujer de Potifar
lo tenía todo. Un marido de alta posición; una casa grande y lujosa; gozaba de
abundancia de bienes en comida y vestidos; gobernaba una extensa servidumbre
que atendía sus más ligeros deseos. En resumen, era una mujer malcriada por su
misma abundancia. Como egipcia, gozaba
de mayor libertad que muchas otras mujeres de su tiempo. Podría uno concluir de
esto que era muy feliz, pero sería una conclusión errónea y precipitada. Cuando
llegamos a conocerla mejor, vemos que su situación es totalmente diferente. Las situaciones no hacen a la persona, pero
revelan lo que es. Conforme a la moral israelita, la propuesta de la mujer
de Potifar era impensable: una mujer casada no gozaba de autonomía sexual,
sino que pertenecía exclusivamente a su marido, de manera que se volvía
adúltera si mantenía relaciones con su esclavo. Pero, desde la moral egipcia,
el caso no estaba tan claro, de manera que parece que la dueña podía mantener
relaciones sexuales con su siervo. Sea como fuere, lo importante no es el plano
legal, sino el personal. El texto bíblico no se ocupa de la posible moralidad
de la mujer, según la ley egipcia, sino la respuesta de José, que actúa como
israelita (¡es decir, como hombre libre!) y no como un siervo que tiene que
doblegarse a los deseos de su dueña, aunque ésta la pida algo que está
legalmente permitido, pues parece abandonada por su marido. Dos realidades
culturales en contraste, dos convicciones contrastadas, dos mundos en disputa,
dos estilos de vida, que a la luz del análisis sociocultural contemporáneo, nos
muestra un cuadro de la realidad peruana y latinoamericana pero que deja mucho para la reflexión tratándose
de una sociedad sexualizada como la nuestra.
4.
El
otro caso que sí dio resultados es el caso de la Reyna Ester, pues en este caso su hermosura y cimbreante figura y
su belleza de miss judía acapararon miradas libidinosas del Rey Asuero y de
esto aprovechó la hermosa dama para conseguir un fin político, el ansiado
decreto a favor de sus paisanos judíos. Pero en ningún caso consintieron tener
relaciones sexuales para un fin político como plantea Milagros.
Cuál es mi planteamiento teológico como
pastor para pensamiento “liberales” como
la planteada por Milagros. Dos premisas:
1. Promover el Movimiento de Liberación desde la razón y
no del Sexo, basado en la moral humanista. Jesucristo inauguró un movimiento de
liberación que ha provocado profundas transformaciones en la concepción del
hombre y en las estructuras de la sociedad. La Iglesia es una comunidad de hombres
y mujeres libres que buscamos promover la libertad de todos los demás. En
este sentido, es un mérito de jóvenes como Henry, Elvin , etc, teólogos “locos”
en apostar por la razón, el haber
restituido a la doctrina cristiana de la liberación su puesto preeminente en el
seno del debate de la pastoral nazarena contemporánea y del cristianismo
en particular poniendo de manifiesto la
densidad histórica y social que posee la enseñanza cristiana wesleyana. la liberación, que en la teología feminista
se refiere a las mujeres.
2. Cumplir un Rol Profético, denunciando tantas situaciones de opresión todavía existentes en muchos
lugares La opresión de la mujer y su discriminación está viva en muchos países
y zonas del mundo, aun en la pastoral nazarena y será preciso lograr su
«liberación». Será muy distinta la liberación reclamada por el mundo
occidental, distinto a la planteada por Milagros, distinta a la de países en
los que la dignidad de la mujer no está todavía plenamente reconocida. Libertad
sin sexo de por medio pero sí con la razón y la moral. El debate está abierto,
un rico caldo de cultivo para proponer cambios y romper paradigmas desde la
pastoral en aras de liberar a tantas mujeres esclavas del placer como chantaje
para pretensiones feministas.